AMLO no cumplirá promesa de crecimiento económico, según proyecciones del BM

AMLO no cumplirá promesa de crecimiento económico, según proyecciones del BM

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El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió crecer a un ritmo promedio de 4% anual durante su campaña, criticando la baja expansión económica que sus antecesores lograron. Es más, indicó que al final de su sexenio, la economía mexicana se expandiría 6%. Pero los datos del Banco Mundial anticipan no solo un incumplimiento de la promesa de López Obrador, sino el crecimiento promedio más bajo del siglo para un sexenio presidencial. El Producto Interno Bruto de México era de 18.530 billones de pesos en el último trimestre de 2018, cuando Enrique Peña Nieto dejó la presidencia y llegó en su lugar López Obrador. Y, según las estimaciones para el primer trimestre de 2022, el PIB es ahora 2.7% menor que entonces.

Comparación con sexenios pasados

El Banco Mundial estima que la economía mexicana crecerá a un ritmo de 1.7% anual en 2022, 1.9% en 2023 y 2% en 2024. Si estas expectativas se cumplen, entonces se podría decir que es imposible que el presidente López Obrador cumpla su promesa de campaña de crecer a un ritmo de 4% anual. De hecho, tomando en cuenta las tasas de crecimiento estimadas del Banco Mundial, el sexenio de López Obrador terminará con un crecimiento promedio de 0.3% anual. Esto está muy lejos de las promesas plasmadas en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno, el cual vaticinaba que al final del sexenio habría: «Un país con el ánimo transformado para bien, una población consciente de su capacidad para modelar la historia, con una mejora radical en sus niveles de bienestar y seguridad con respecto a los que prevalecían en 2018, con instituciones saneadas, confiables y respetuosas de las leyes y con una sociedad participativa e involucrada en el ejercicio del poder público. El fortalecimiento de los principios éticos irá acompañado de un desarrollo económico que habrá alcanzado para entonces una tasa de crecimiento de 6 por ciento, con un promedio sexenal de 4 por ciento«, Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 . La economía mexicana creció 2.4% en promedio anual durante la administración de Enrique Peña Nieto, una cifra lejana a la prometida con la aprobación de las reformas estructurales, de entre cinco y seis por ciento. El crecimiento anual promedio registrado durante el sexenio de Peña Nieto también fue mayor al de los periodos de Felipe Calderón y Vicente Fox de 1.7% y 2%, respectivamente. Así, el crecimiento promedio del PIB del sexenio de López Obrador sería el más bajo del presente siglo. Es importante mencionar que estuvo especialmente afectado por la pandemia, cuyo efecto económico fue una caída de 8.2% del Producto Interno Bruto. El sexenio de Felipe Calderón estuvo marcado también por la crisis financiera internacional que, en 2009, ocasionó una caída del PIB del 5.3%. Al año siguiente el rebote provocó un crecimiento de 5.1%.

Inversión sin recuperación

Sin embargo, en el presente sexenio, factores como la alta inflación , la ruptura de cadenas de suministro, la persistencia de la pandemia de COVID, la guerra en Ucrania y los bajos niveles de inversión han ralentizado la recuperación. En 2021, la economía mexicana se expandió 4.8% después de la caída de 8.2% de 2020. En septiembre de 2015, la inversión fija bruta alcanzó su mejor nivel de los últimos años, con un índice de 111.8 puntos. Y, en general, durante el sexenio de Peña Nieto, el rubro de la inversión se mantuvo En 2018, cuando Peña Nieto dejó la presidencia, el índice anual de inversión fija bruta era de 108.30 puntos. Con López Obrador el índice anual fue de 103.17 puntos para 2019; 84.89 puntos, en 2020 y 92.95 puntos en 2021. Recientemente, Alberto González, jefe de la Unidad de México en el Departamento de Economía de la OCDE, comentó a Expansión que para lograr el crecimiento económico México debe enfrentar el reto de “arrancar el motor de la inversión” pública y privada, un rubro que ha estado débil desde 2015. El experto apuntó también que una estrategia de inversión pública con estrictos parámetros de costo-beneficio debe estar acompañada de una política fiscal y monetaria que ayuden a afrontar retos como la inflación.

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