Financiamiento climático: los retos que no deben ser ignorados

Financiamiento climático: los retos que no deben ser ignorados

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(Expansión) – La Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) define al financiamiento climático como cualquier fuente de recursos financieros destinados a proyectos de mitigación y/o adaptación al cambio climático. Éste es fundamental para el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París : mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2°C con respecto a niveles preindustriales, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y promover un desarrollo resiliente al clima. Resulta importante preguntarnos ¿qué desafíos enfrenta el financiamiento climático para contribuir al logro de estas metas?

El primer reto es el aumento de inversión, los niveles actuales dirigidos a proyectos verdes resultan insuficientes para alcanzar el objetivo de emisiones netas cero para 2050. Climate Policy Initiative estima que para 2030 se necesita financiamiento global de 4.35 trillones de dólares, mientras que en 2020 sólo fue de 632 billones de dólares. Nos encontramos en un punto en el que no podemos permitirnos no invertir en ello, además los beneficios climáticos y económicos pueden ser visibles a corto plazo. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) sugiere que el transitar hacia una economía verde podría generar ganancias por 26 trillones de dólares hacia 2030. Sin embargo, no basta con movilizar más recursos, el siguiente reto es distribuirlos adecuadamente. Actualmente existe una brecha entre los fondos destinados a acciones de mitigación y adaptación que es necesario cerrar. En 2020, 90% del financiamiento mundial fue destinado a mitigación , que es esencial porque reduce directamente las emisiones de GEI o aumenta la captura de carbono, como el uso de energía renovable, el desarrollo de transporte limpio y la reforestación. No obstante, 3% se destinó a acciones duales y solo 7% del financiamiento fue destinado a proyectos de adaptación. La importancia de financiar acciones de adaptación radica en que reducen la vulnerabilidad ante los impactos del cambio climático que ya son tangibles: disminuyen los riesgos de sequías, cambios de temperatura y fenómenos naturales, evitando pérdidas en las actividades económicas y ecosistemas. Invertir en este rubro es construir países resilientes a través de proyectos de seguridad hídrica, control de inundaciones, protección costera, planificación e infraestructura urbana, restauración de ecosistemas y mejoramiento de producción agrícola. Por otro lado, 89% del financiamiento a mitigación está concentrado en energía y transporte, sectores altamente emisores de GEI. El reto que enfrenta es el de penetrar hacia los sectores más difíciles de descarbonizar , como construcción, infraestructura e industria pesada (acero, aluminio, cemento y química). En estos sectores, la transición no es tan fácil, requiere de innovación tecnológica y enfrentar altos costos de abatimiento. Además, tales industrias demandan grandes cantidades de energía para funcionar y continúan utilizando intensivamente combustibles fósiles, por lo que su contribución al calentamiento global es significativa. En este sentido, para incrementar el financiamiento es necesario el fortalecimiento de las instituciones nacionales en materia gobernanza climática, al igual que la introducción de las metas medioambientales en los planes de desarrollo con mecanismos de acción definidos. El Banco Interamericano de Desarrollo también destaca el papel que los bancos de desarrollo nacionales pueden jugar para potenciarlo. Además, es fundamental el desarrollo de taxonomías verdes , ya que proporcionan definiciones estandarizadas para las instituciones y permiten identificar oportunidades de inversión verdes, dotando de mayor transparencia a los mercados e impulsando la movilización de recursos. Es importante hacer énfasis en los países en desarrollo, como México, que son los más vulnerables a las consecuencias del cambio climático y los que menos acceso a financiamiento tienen para medidas de adaptación y mitigación. En la CMNUCC, los países desarrollados se comprometieron a proveerles 100 billones de dólares anuales, meta que no se ha cumplido en los últimos años. Resulta importante darle prioridad al fortalecimiento de mecanismos internacionales y domésticos que permitan a estas economías recibir los recursos que necesitan.

#EnFotos l Una ola de calor golpea al mundo
La tierra agrietada y seca se ve en el amplio lecho del río Loira cerca del puente Anjou-Bretagne cuando una ola de calor golpea Europa, en Ancenis-Saint-Gereon, Francia, el 13 de junio de 2022.
Vista de la represa La Boca en Santiago, estado de Nuevo León, México. La falta de lluvia ha reducido la capacidad de la represa al 10%, la más baja en los últimos 40 años.
Un pez muerto yace en el lago seco Peñuelas en Valparaíso, Chile.
Una vista general del antiguo lago Peñuelas en Valparaíso, Chile. Una enorme extensión de tierra seca y agrietada que alguna vez fue el lecho del lago está llena de esqueletos de peces y animales desesperados en busca de agua.
Los habitantes de las cercanías del Lago Pañuelas, en Valaparaíso, Chile, le piden a Dios que les envíe agua.
Una imagen combinada muestra peces muertos en el suelo del antiguo lago Peñuelas en Valparaíso, Chile 19 de abril de 2022. Una enorme extensión de tierra seca y agrietada que alguna vez fue el lecho del lago está llena de esqueletos de peces y animales desesperados que buscan agua.
mujeres caminan junto a un termómetro que muestra 47 grados Celsius durante la primera ola de calor del año en Sevilla, España.
El sol es fotografiado a través de una tormenta de arena conocida como «Calima» durante la primera ola de calor del año en España.
Una niña lleva bebidas hidratantes entregadas por estudiantes de secundaria para apoyar a barrios con falta de agua potable, en Ciudad Juárez, México.

En cuanto a los sectores difíciles de descarbonizar, además de la canalización de financiamiento, se debe considerar el desarrollo de políticas sectoriales y de economía circular que los beneficien. Para aumentar el financiamiento en adaptación, los bancos de desarrollo multilaterales deben continuar con iniciativas como la creación del Fondo Verde del Clima por la CMNUCC, el cual destina la mitad de sus fondos a este tipo de iniciativas o el Plan de Acción en Adaptación y Resiliencia por el Banco Mundial. Así mismo, es importante promover la participación del sector privado a través del mercado financiero, emitiendo bonos verdes dedicados a financiar este tipo de proyectos, realizarlos en cofinanciamiento con el sector público o mediante programas de garantías. El cumplimiento de los objetivos climáticos depende en gran medida de la elaboración políticas que permitan aumentar y dirigir el financiamiento hacia la transformación de los sectores más contaminantes, permitiendo transitar hacia un mundo con neutralidad de carbono. Ante la emergencia climática actual, los esfuerzos por crear países más resilientes deben generar impactos en la economía real y traducirse en una mayor calidad de vida para la población. Nota del editor: Mariana Navarro es Investigadora Asociada en ESG Latam. Síguela en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: CNN

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