Política pública para una mejor inserción laboral

Política pública para una mejor inserción laboral

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(Expansión) – Ahora más que nunca, cuando la educación y el mercado laboral se enfrentan a retos sin precedentes a la luz de la pandemia de COVID-19, se requieren políticas públicas que aborden dichos temas con el objetivo de beneficiar a los estudiantes que entran a un ambiente laboral cada vez más competitivo y complejo. Los gobiernos deberían priorizar el adoptar políticas públicas que contemplen formas de reducir la desigualdad de oportunidades e impulsar la movilidad social, a través de proveer a los estudiantes con las herramientas necesarias para adaptarse a los requerimientos del mercado laboral en aras de un mejor desarrollo futuro. ​​En México y, en general, en América Latina existe una multiplicidad de barreras que han impedido ese desarrollo.

Entre dichas barreras está la insuficiencia de información (y en ocasiones el acceso a esta), así como la falta de transparencia de los datos para apoyar la toma de decisiones informadas, de parte de los estudiantes y de los empleadores. Además, de la carencia en la modernización de las prácticas de contratación y en la formación de los candidatos, específicamente en lo relativo a las pocas opciones de programas de educación basados en competencias. Y por supuesto, también tenemos la barrera digital o tecnológica en la región. Con o sin pandemia, cada vez es más importante la incorporación de la innovación y tecnología en nuestro día a día. En la educación, el desarrollo de habilidades y capacidades no es la excepción. Sobre lo anterior, un referente obligado en el continente de política pública que toma en cuenta las necesidades de los estudiantes y de los empleadores es el sistema estadounidense llamado Learning and Employment Record (LER, por sus siglas en inglés), que es básicamente un registro digital e innovador de aptitudes escolares y laborales vinculadas a individuos con el fin de optimizar la búsqueda de oportunidades educativas y de empleo. LER se creó con la idea de que los estudiantes, y por supuesto, los trabajadores merecen poseer una herramienta dinámica y permanente de sus experiencias y logros de aprendizaje y trabajo que pueda verificarse de manera segura y al instante y compartirse directa y fácilmente con las instituciones educativas y los empleadores. A través de dicha política pública, el mercado estadounidense aprovecha herramientas tecnológicas a su disposición para impulsar la igualdad de oportunidades y la movilidad social de los estudiantes que recién entran al mercado laboral.

Dichas herramientas tecnológicas son ya, por así decirlo, parte del día a día entre el vínculo entre estudiantes y los empleadores de Estados Unidos; México y el resto de Latinoamérica, aunque ya están adoptando diversas iniciativas en esta materia, avanza poco a poco. ¿Debería de ser dicha política pública (u otra similar) una de las iniciativas que la región debe de adoptar? La rápida transformación digital está cambiando la forma en que aprendemos, trabajamos, participamos en la sociedad y llevamos nuestra vida cotidiana. Aunque estos cambios alteran las nociones tradicionales de preparación para el empleo, el futuro del trabajo apoyado en una sólida infraestructura digital puede crear una sociedad más equitativa y próspera para todos. Nota del editor: Alejandro Jaimes es Vicepresidente Comercial y de Marketing en Territorium. Es experto en políticas públicas. Síguelo en LinkedIn. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: CNN

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