Startups, el caso para las fusiones y adquisiciones

Startups, el caso para las fusiones y adquisiciones

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(Expansión) – Los mercados están experimentando un año muy complicado, con el Nasdaq maltrecho y la Reserva Federal atacando las tasas de interés como una herramienta mágica para frenar la inflación y traer de vuelta la estabilidad que tanto la pandemia como la invasión a Ucrania destruyeron en golpes consecutivos. Los inversionistas de Venture Capital (VC) tienen sumas bastante considerables de recursos no invertidos, toda vez que aun en esta situación, los compromisos de capital que han capturado no han visto reducciones tan dramáticas. Así, el “ dry powder ” -que es el capital comprometido disponible para la inversión-, está alcanzando récords de tamaño.

Sin embargo, los VCs están temerosos porque no están tan claras sus posibilidades de lograr salidas exitosas a través de ofertas públicas iniciales o SPACs, que últimamente han sido muy pocas, así como por la falta de certeza en las valuaciones actuales y futuras de las empresas. En esta situación, las startups están ante la necesidad de resistir y de fortalecerse. Por ahora están luchando, ajustando sus planes de negocio y creando un plan B para enfrentar el estancamiento o un crecimiento limitado. Sus empleados están sufriendo por sus posibles recortes o por el congelamiento de sus salarios. Todos esos mercados gigantes que iban a atacar tendrán que esperar por ahora. Como el efectivo está limitado, lo único que les preocupa es su runway (el tiempo de vida que tiene la empresa en función de su caja) y la reducción de su cash burn (lo que mensualmente “quema” construyendo su negocio). En este contexto, tanto las compañías líderes como aquellas que están en una situación complicada necesitan pensar detenidamente en las oportunidades que brindan las fusiones y adquisiciones como una herramienta de fortalecimiento de cara al futuro. Las startups líderes tienen una gama de oportunidades frente a ellas: hermosas startups con una oferta de productos complementarios, bases de usuarios adicionales y/o buenos equipos de gestión que pueden ser adquiridos o fusionados a la compañía principal a valuaciones razonables, creando valor para el adquirente y el adquirido (así como para sus inversionistas). Esos titanes reforzados con equipos directivos aún más fuertes navegarán estos tiempos y emergerán mucho más poderosos en próximos años, cuando todo el dry powder del que hablamos esté dispuesto a aterrizar en su caja. En lo que se refiere a las compañías que no están bien fondeadas, quizá sea tiempo para capitalizar todo el valor que han creado hasta ahora. Tal vez sea el momento de buscar a su “príncipe azul” corporativo que pueda adquirirlos, para lograr una estrategia de salida antes de que las cosas empeoren o de que su runway llegue a cero. Otra opción interesante posiblemente será asociarse con las startups que cuentan con importantes cantidades de capital y puedan crear algo más grande. Ser parte de un unicornio quizá sea mejor que luchar solo en estos tiempos. Estados Unidos tiene muchos ejemplos de exitosas combinaciones que han ayudado a crear valor para los inversionistas y el mercado. En América Latina los ejemplos aún son escasos, pero válidos. La reciente fusión de Paystand y Yaydoo es una de ellas y los resultados se verán con el tiempo. Una transacción que no fue pública por mucho tiempo (debido a restricciones legales) fue la adquisición que hizo Clip de Swap, una app de pagos entre personas que actualmente tiene autorización para operar como Fintech por la CNBV. Al integrar Swap a las filas de Clip, éste no sólo tuvo acceso a un software robusto y una base de usuarios leales, sino que además también integró un gran equipo de gestión y desarrollo que ahora forma parte de este unicornio. Puedo pensar en algunos sectores en donde startups geniales pueden complementar a otras estupendas compañías y crear una super-compañía. La industria logística es una de ellas. Algunas empresas han creado redes de distribución, otras se han especializado en entregas de última milla y otras han creado software que facilita los envíos. Piensa en el valor que se puede crear al combinar estos negocios.

Fintech es otro territorio en donde compañías aisladas pueden unirse y prosperar. Al final, esas compañías están compitiendo contra los bancos, los cuales, por diseño, están integrados horizontalmente. Si puedes unir algunas fintech, con productos complementarios y una experiencia de usuario amigable, podrías crear un competidor formidable para los bancos. Lamentablemente, el mayor desafío que se enfrenta de cara a estas oportunidades no es el económico. La mayoría de estas transacciones pueden hacer sentido económico, si se sigue una buena estrategia. El mayor obstáculo serán los egos de los emprendedores: ¿Ya no serán quienes toman las decisiones? ¿Tendrán que consultar con alguien más y hacer decisiones consensuadas? ¿Les darán el crédito que “merecen” cuando todo esté dicho y hecho? Los emprendedores responsables entenderán que necesita hacer lo que sea necesario por el bien de la compañía y que, quizá, ellos puedan ayudar a crear el siguiente grande y glorioso unicornio que todo mundo admire. Nota del editor: Jorge González Gasque está detrás de la consultora G2 Consultores, y los fondos de inversión G2 Momentum Capital y On Ventures. Programador desde los 13 años, consolidó su carrera creando software especializado para empresas. Siguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna son exclusivas del autor. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

]]> Fuente: CNN

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