«Defenderemos la implementación del T-MEC», afirma Luz María de la Mora

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El cronómetro comenzó a correr una vez que la oficina comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) presentara la solicitud formal al gobierno de México para la realización de consultas en torno a la política energética federal bajo las reglas del T-MEC. Es por ello que la Secretaría de Economía se prepara para tratar de desactivar este conflicto antes de que dañe la confianza de los inversionistas. “En la Secretaría de Economía somos responsables de defender al Estado mexicano y nosotros somos responsables de la implementación del T-MEC . La dependencia cumplirá con su trabajo de hacer la mejor defensa para el interés nacional”, aseguró en entrevista la subsecretaria de Comercio Exterior de la dependencia, Luz María de la Mora .

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Desde que Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia en diciembre de 2018, comenzaron los cambios en materia de política energética para fortalecer a las empresas estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), revirtiendo la reforma energética que se aprobó en 2013. Por tal motivo, tanto empresas privadas como congresistas estadounidenses manifestaron su preocupación por los cambios que ha promovido el gobierno federal. Incluso la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, envió en abril una carta a la titular de Economía, Tatiana Clouthier, para expresarle su preocupación por tales modificaciones. Ahora que el gobierno estadounidense ha presentado la solicitud formal de consultas , instancia no contenciosa del método de solución de controversias (Capítulo 31) del T-MEC, la subsecretaria Luz María de la Mora explica cuáles son los siguientes pasos para tratar de llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. ¿Qué responde la Secretaría de Economía a los señalamientos de Estados Unidos y Canadá en torno a que México viola el T-MEC? —Estamos trabajando en función de las solicitudes de consultas que enviaron la embajadora estadounidense, Katherine Tai, y Canadá [la noche del miércoles el gobierno mexicano recibió la solicitud del socio comercial], a la secretaria Clouthier. Nos están pidiendo consultas para analizar las medidas que Estados Unidos cuestiona en lo que se refiere a la política energética de México. Esto está previsto dentro del propio TMEC. Tenemos el capítulo 31 que en el párrafo cuatro señala que, como parte del mecanismo de solución de diferencias, las partes que pueden iniciar el proceso a través de la fase de consulta —la parte no contenciosa del mecanismo de solución de diferencias— y lo que busca es solucionar una controversia de manera amigable a través de la negociación y el diálogo entre las partes. ¿Cuáles son los pasos a seguir para el gobierno mexicano? —La siguiente etapa es acordar una fecha para realizar las consultas, estas se celebrarán a más tardar 30 días después de la entrega de la solicitud de consultas, es decir, estamos hablando que a más tardar el 20 de agosto estaríamos sentándonos a conversar con nuestra contraparte de Estados Unidos. Esa es la fase en la que nos encontramos en este momento. También (estamos) analizando el documento que nos hizo llegar Estados Unidos para entender cuáles son sus preocupaciones concretas. El gobierno estadounidense señala que las enmiedas a la ley eléctrica priorizan la distribución de energía generada por la CFE sobre fuente más limpias de energía, así como retrasos negaciones y renovaciones de parte de México a las capacidades de las empresas estadounidenses para operar en el sector energético, incluidos proyectos de energía renovable. Estados Unidos también señala la iniciativa de reforma de 2021 a la Ley de la Industria Eléctrica de México que prioriza la electricidad que produce la CFE sobre la que generan todos los competidores privados. ¿Qué temas están dispuestos a negociar? —Estados Unidos nos hace una serie de observaciones con respecto a diferentes temas. Nosotros lo que necesitamos hacer es conversar con las diferentes áreas en el gobierno federal que tienen responsabilidad sobre estos temas e ir viendo de qué forma podemos atender estas discusiones. El propósito de estas consultas es que nos podamos sentar y entender con mucha claridad cuáles son sus preocupaciones, en dónde ve que hay o podría haber, en su opinión, incompatibilidad con respecto a nuestras obligaciones y, con eso, trabajar para ver de qué manera podemos llegar a una solución mutuamente satisfactoria. ¿Economía espera que sea un panel de expertos que resuelva esta disputa? —En este momento, estamos en la fase de consulta, en un periodo de 30 días deberíamos sentarnos a platicar las dos partes. Esta fase puede durar al menos 75 días. Sin embargo, esto no significa que no se puedan extender, es posible que las partes discutamos el tema incluso después de este plazo.

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México siempre ha estado abierto a dialogar con Estados Unidos sobre los diferentes temas, por ejemplo, previo a que nosotros solicitáramos el panel de reglas de origen sobre el sector automotor, estuvimos conversando con Estados Unidos a todos los niveles a nivel político, a nivel técnico, a nivel de negociadores, viceministerial y ministerial para tratar de hacer saber cuál era nuestra posición. México cree en el diálogo, en las conversaciones y esta es una etapa constructiva en la que podemos buscar de qué forma podemos atender lo que Estados Unidos está planteando y buscar los balances correctos para encontrar la mejor solución. Tenemos una integración productiva con Estados Unidos y con Canadá profunda y, como en cualquier familia, en cualquier matrimonio, puede haber diferencias. Pero eso no significa otra cosa más que estamos utilizando el mecanismo que nosotros mismos nos dimos y que negociamos para que, cuando enfrentamos este tipo de situaciones, las podamos resolver de manera técnica, amigable y podamos seguir avanzando. ¿Hay una fecha límite dentro del capítulo 31 para tener un acuerdo? —Están establecidos ciertos periodos. Por ejemplo, en el tema de las consultas se establecieron 75 días; sin embargo, existe la flexibilidad para irnos más lejos. Por otro lado, cuando estás hablando del establecimiento de un panel, este puede durar entre seis y siete meses, pero tampoco podemos decir que las fechas son fatales. A veces nos tardamos un poco más en definir ciertos procesos, ciertos procedimientos; la elección de los panelistas y que estén disponibles. La idea es tratar de resolver esto en el menor tiempo posible, porque lo que queremos es resolver diferencias, dar certidumbre y seguir adelante. No se trata de tener mecanismos que nos distraigan por mucho tiempo. ¿Creen que la solicitud de Estados Unidos pueda dañar el clima de inversión luego de la visita del presidente López Obrador a la Casa Blanca? —En cualquier relación comercial de inversiones tan intensa y tan profunda como la que tenemos México Estados Unidos y Canadá pueden surgir diferencias. Tenemos, por ejemplo, el panel entre México y Canadá contra Estados Unidos por la interpretación de las reglas de origen; Canadá también inició un panel de solución de diferencias contra Estados Unidos por el tema de la aplicación de una salvaguarda sus exportaciones de paneles solares; Estados Unidos también le inició a Canadá un caso por la asignación de cuotas en el sector lácteo, no una vez sino dos veces. Realmente este mecanismo está pensado para, precisamente, manejarlo de una manera más administrativa. ¿A qué me refiero? A tratar de ir resolviendo las diferencias cuando surgen, sin que ello tengan ninguna implicación ni ningún impacto sobre la relación, definir si una medida es compatible, o no, con las obligaciones que nosotros tenemos dentro del propio tratado. Utilizar estos mecanismos, lo que está demostrando es que el tratado sí sirve, sí funciona y ayuda a resolver temas cuando surgen. Eso es de gran valor para la región y para los inversionistas porque saben que hay un mecanismo que ayude a resolverlas. En el TLCAN, Tratado de Libre Comercio de América del Norte, teníamos el reto de que, simplemente una de las partes podía bloquear el establecimiento de un panel. No había esa institucionalidad que permitía resolver controversias a través de mecanismos mutuamente convenidos y bien definidos. ¿Cómo percibe la Secretaría de Economía la reacción del presidente López Obrador, minimizando las acusaciones de EU? —En la Secretaría de Economía somos responsables de defender al Estado mexicano y de la implementación del T-MEC. Entonces, vamos a trabajar de forma que podamos atender el interés de todos nosotros aquí, en México: que el T-MEC funcione, que ayude y contribuya al desarrollo nacional. El T-MEC fue aprobado en esta administración, en diciembre de 2019. Es un tratado que todos en México valoramos y la Secretaría de Economía cumplirá con su trabajo de hacer la mejor defensa para el interés nacional.

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